Cinema Paradixxxo
Las profundas arrugas que le perforan el rostro, el chal verde con flecos sobre sus hombros y el pelo plateado, tan ordenado y señorial, remiten a la usual abuelita de familia de clase media, experta en repostería y eximia narradora de historias para encandilados nietos.
Pero ella no ha confesado si es abuela. Bueno, ni siquiera ha soltado palabra. Apenas un muy profesional y distante “su vuelto, joven”, al tiempo que alcanza las entradas. Impertérrita, me ve entrar, acompañado por el fotógrafo. ¿Soy yo y mi psicosis, o lucimos como parejita gay (o bi) a punto de cometer actos impuros en lugares públicos? Y la viejita encantadora y silenciosa, ¿me seguirá con la mirada? ¿Me alucinará un cochino pervertido?
Volteo de improviso para sorprenderla in fraganti, pero nada, nothing. Sigue igualita ahí nomás, atendiendo a los parroquianos, concentrada en su chamba de boletera de cine porno. La función triple de esta noche en el Le París incluye, una tras otra y sin interrupciones “Los anales de Susy”, “Adicciones perversas” y “La escuelita del placer”. Sexxxacional.
Apogeo
No siempre fungieron de cines porno. Durante sus primeros años de vida se ganaron el reconocimiento público por las pulcrísimas instalaciones y las obras que presentaban, muy lejanas a la sucesión de coitos – en todas las formas – que hoy asaltan sus pantallas.
¿Qué se decía de un cine como El Colón, hoy clausurado definitivamente por la municipalidad de Lima aduciendo falta de seguridad y que durante los noventa devino en refugio de adictos al hardcore? Pues maravillas: “La empresa de Teatros y Cinemas Ltda. es propietaria de este pequeño pero simpático teatro que goza siempre del favor del público por la disposición de su sala, sus espléndidas condiciones higiénicas y excelente ubicación”. La descripción pertenece a Cipriano Laos, publicada en su hermoso libro sobre Lima titulado “La Ciudad de los Virreyes”, del año 1927. Y añade: “Contando a la fecha (1927) con trece años de existencia, se ha ganado una muy honrosa historia artística. Fue la gran actriz mejicana Virginia Fábregas la que lo estrenara, presentando la obra dramática de Bisson, La Mujer X”. Pura ironía, el Colón llegó al final de su camino con esa X elevada al cubo.
El cine Omnia, todo un emblema en la cuadra nueve de Abancay, que engríe a sus exigentes clientes con una selección porno de lo más suculenta y pegajosa, también le arrancó a Laos emocionadas palabras de elogio: “Su ubicación es excelente y es uno de los sitios de más provenir de la ciudad de Lima, al pie del parque Universitario, del que arrancará la nueva prolongación de la avenida Piérola. Su proximidad al distrito de La Victoria es otra de sus buenas características (…) Los espectáculos que ofrece el Omnia son amenizados por una competente orquesta estilo jazz band…”.
Después, en los sesentas e inicios de los setentas, aprovechando su doble condición de teatros y cines, estos otrora majestuosos locales también fungieron de alocados epicentros de la nueva ola, de albergues de las bandas de rock lorchas que por ese entonces irrumpieron en la escena tomando por asalto el Colón, Tauro, Lido y otros. Fines de semana a todo meter. “When they appeared at the Cine Colón matinee it was an scandal”, cuenta una página web de homenaje a los legendarios Saicos. Nadie podría presagiar entonces un presente tan escabroso.
Caída
El año pasado legisladores de Unidad Nacional (UN) propusieron que los cines porno exhiban sus películas a partir de la medianoche a fin de evitar el ingreso de menores de edad y “preservar la salud mental”. La iniciativa quedó en nada pues siguen funcionando diariamente desde las once de la mañana, a pesar de los esfuerzos de la Dirección de Fiscalización y Control de la Municipalidad de Lima. “No podemos estar encima de ellos todos los días. Los cerramos y después los abren”, se excusa Mario Vargas, a cargo de esta oficina. “Aunque sí hemos logrado clausurar algunos”, agrega. Estos son el Colón, República, Tauro, Portofino, Lido y Venezia. Otros, como El Conquistador, ya renunciaron a la pornografía y ahora se dedican a pasar lacrimógeno cine hindú. El resto se mantiene en la lucha, con la bandera del porno enhiesta (o erecta).
“No sabemos hasta cuándo seguiremos. El negocio va malo”, cuenta con preocupación un trabajador del Colmena mientras estamos sentados en la escalera de gastada alfombra roja que conduce a mezanine. “Este cine debe llevar unos cincuenta años, pero es exclusivamente porno desde inicios de los noventa”, explica. Hace quince años, aproximadamente, había cuatro funciones: matiné, vermouth, noche y trasnoche. Solamente en la última se pasaban películas para adultos. Luego, el escaso público obligó a cambiar la estrategia por una más agresiva y entonces el porno se convirtió en la única oferta. Si bien la idea funcionó por un tiempo el mercado se contrajo poco a poco. Principal culpable, el VHS.
De similar opinión son en el Le Paris. “Hace tres años llenábamos las dos salas con porno. Ahora con las justas mantenemos una abierta” señala uno de los administradores, haciendo patente su nostalgia cuando las aventuras de la Cicciolina daban la hora. “Alumnas calientes y mojadas”, el plato fuerte de la actual función, anda muy lejos de ser un éxito de taquilla.
Y orgía
La encantadora viejita del Le París prosigue con su trabajo y ni cuenta se ha dado de que la observo en busca de algún gesto cómplice. No, con ella no es la cosa. Así que entramos a la sala de una buena vez. Es el tercer cine que visitamos. Antes fuimos al Central y al Colmena. Lo que vimos allí – y no nos referimos a la proyección – debe ser lo más parecido a una convención de onanistas, si es que alguna vez se ha celebrado algo así. Cuerpos de hombres en pena que se tocan en solitario o en pareja hasta la eyaculación, mientras en la pantalla una mujer se gana la vida con su vagina. Y el Le París, con sus butacas acolchadas, no es excepción pero igualito confirma la regla. Tirado en el suelo, un preservativo usado revela actividades todavía más osadas. En la pantalla, “Los anales de Susy” está por comenzar.

8 Comments:
oye gay:
escribe mas corto y menos aburrido
Excelente narración de esa geografía de las pasiones limeñas, tan necesaria (la geografía) como convenientes (las pasiones). Saludos
hace un tiempo vi un documental sobre los cines de barrio. creo q era de danny "ojo rojo". excelente.
Genial tu crónica, por cierto: cúal fue la primera porno que viste? La mía fue Taboo 1, JUA!!!
Gracias por los halagos.
Y saludos a todos.
Hey, you have a great blog here! I'm definitely going to bookmark you!
I have a wimbledon tennis tickets
site/blog. It pretty much covers wimbledon tennis tickets
related stuff.
Come and check it out if you get time :-)
NSU - 4efer, 5210 - rulez
oyes hojo de tu puta madre no agas tantas letras no mames
Publicar un comentario en la entrada
<< Home